Cumuripa
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Cumuripa en época virreinal
El antiguo pueblo de misión de Cumuripa, en el estado de Sonora, fue congregado en 1619 por el padre jesuita Martín Burguencio, en un periodo de fermento en la avanzada de la colonización y evangelización de los vastos territorios sonorenses, área en la cual la colonización había empezado solamente cinco años antes, con la entrada de los misioneros a la zona mayo, más al sur.
Los antiguos pobladores de la zona eran Nebomes Bajos, de cultura pima, y vivían a poca distancia de los yaquis, cuyo territorio llegaba hasta Buenavista, pueblo congregado por el mismo padre y en el mismo año.
Cumuripa fue congregado en la margen derecha del río Yaqui, en su punto de unión con un arroyo que, con el tiempo, tomará el nombre de arroyo de Tecoripa. Esa zona plana, muy fértil y con agua todo el año permitió el crecimiento de una próspera comunidad dedicada a la agricultura y a la ganadería.
En el curso del siglo XVIII se consolidó el sistema misional del Noroeste, se instalaron los Presidios Militares y se empezó a explotar el potencial minero del territorio sonorense. De esa forma, Cumuripa se convirtió en un lugar estratégico, ya que su posición resultó ser paso obligado de las principales rutas comerciales de Sonora.
Cumuripa en el siglo XIX
En 1869 se promulga una nueva Ley orgánica para el gobierno y la administración interior del Estado. El territorio se subdivide en los 9 distritos de: Ures, Hermosillo, Guaymas, Álamos, Sahuaripa, Moctezuma, Arizpe, Magdalena y Altar.
En cada distrito, los centros (ciudades, villas o pueblos) que tenían por lo menos una población de 500 habitantes fueron convertidos en municipalidades.
Cada municipalidad tenía un territorio al cual pertenecían centros menores con las categorías de: comisarías, pueblos, aldeas, congregaciones, haciendas y ranchos.
Cumuripa, desde ese año y hasta el final de la década del 1920, es Municipalidad.
A partir de 1887 se instala en Tórim una delegación de la Comisión Geográfico Exploradora, que asume el nombre de Comisión Científica de Sonora. Sus principales tareas fueron las de mapear el territorio del estado, apoyando en el proceso de deslinde y colonización.
La Comisión produce una gran cantidad de documentos, algunos terminados y publicados, y otros en forma de croquis y trabajos preliminares.
En el mapa que aquí se presenta aparece por primera vez, en un documento cartográfico con referencias territoriales claras, la Labor de Cumuripa, es decir, la tierra de la comunidad con sus límites tal como fueron establecidos en 1837. Aparece también el terreno de El Apache, incorporado al ejido posteriormente.
Cumuripa en el siglo XX
En 1905 la empresa ferrocarrilera Cananea, Río Yaqui y Pacífico empieza la construcción de la nueva línea entre Empalme y Navojoa, con dos ramales: uno de Navojoa a Álamos y otro desde Estación Corral hasta Tónichi, pasando por el mineral de La Dura. El ramal corre por la margen derecha del río Yaqui, con la previsión de seguir construyendo hasta Nacozari y Naco, en la frontera con Estados Unidos.
A partir de 1908, el pueblo de Cumuripa queda conectado con servicio estable de telégrafo y tren, hecho que aumenta su producción agrícola, ganadera y de corte de madera, que desde ese momento se pueden vender y enviar más fácilmente a través del ferrocarril.
En 1912, la compañía Ferrocarril Sud Pacífico de México inicia un juicio de expropiación para adquirir el terreno que ocupa la vía férrea en el rancho «El Apache», ubicado sobre el río Yaqui, al noreste de Cumuripa. En ese punto, la compañía tuvo que construir un túnel, necesario para que las crecientes del río no inundaran la vía férrea.
En el periodo revolucionario, las tensiones entre el gobierno y la tribu yaqui se exacerbaron, creando inseguridad en algunas poblaciones asentadas en la zona. Los habitantes de Cumuripa fueron desalojados en dos periodos, entre 1917 y 1921, y reubicados temporalmente en Ónavas, Suaqui Grande, Cócorit y Esperanza. Por dicha razón, Cumuripa no aparece en el censo de 1921.
Con la creación del nuevo municipio de Cajeme, en 1927 se da un periodo de grandes cambios en la administración del territorio del Valle del Yaqui. En 1930, el municipio de Cajeme incorpora al de Cócorit, y, en un principio, Cumuripa se convierte, por un breve periodo, en una congregación de Cajeme, siendo elevado a Comisaría en 1932.
La Labor de Cumuripa, es decir, las tierras ejidales, se sigue trabajando, y se administra el agua de la comunidad a través de un juez de agua, que asegura que todos apoyen en la limpieza y el mantenimiento de la antigua acequia de época virreinal, la cual canaliza el agua del arroyo de Tecoripa, permitiendo regar las parcelas de cultivos. La acequia se sigue usando y administrando de esa forma hasta la década de 1970, cuando se empiezan a perforar pozos y regar por bombeo mecánico.
En 1946, los habitantes de Cumuripa solicitan al Gobierno la restitución de sus tierras, invocando el Artículo 27 constitucional. A pesar de la falta de títulos originales del ejido, el Ejecutivo estatal reconoció su derecho de propiedad, basándose en documentos históricos de la Tesorería General. Estos registros indican que el pueblo contaba con un fundo legal de 7,022.44 hectáreas desde 1837 y el predio «El Apache» de 1,755.61 hectáreas desde 1852.
La investigación reveló que la superficie real del fundo legal era menor a lo titulado y que el predio «El Apache» estaba ocupado por un particular. La resolución del Ejecutivo declaró procedente la demanda, restituyendo 1,705.61 ha de «El Apache» a Cumuripa y reconociendo el derecho del pueblo sobre 6,619.90 ha de su fundo legal. Adicionalmente, se asignaron tierras para uso agrícola y urbano, se declararon inafectables algunas posesiones existentes y se segregaron 23 hectáreas para uso urbano, que pocos años después se convertirían en el pueblo de Cumuripa Nuevo o La Calera. La resolución de restitución de ejido se hizo vigente en 1948.
Cumuripa y la Construcción de la Presa del Oviáchic: la diáspora
La comunidad sigue viviendo en Cumuripa hasta 1954, año en el cual el agua de la presa inunda definitivamente todo el antiguo pueblo. Los últimos habitantes que se resisten tienen que aceptar abandonar su antiguo hogar y reubicarse en el nuevo pueblo de Cumuripa, en El Porvenir en el borde de la presa a poca distancia del antiguo pueblo, o en la Colonia Cumuripa, edificada en Ciudad Obregón por la Secretaría de Recursos Hidráulicos
Con la desaparición definitiva del antiguo pueblo, la comunidad se ve obligada a desplazarse. En 1951, en un terreno elevado, en la margen derecha del arroyo de Tecoripa, a unos 5 km de distancia del antiguo pueblo, se traza el fundo legal del nuevo pueblo de Cumuripa, llamado también La Calera, que empieza a poblarse en 1953.
También en 1951 se empieza a construir la nueva Colonia Cumuripa, en la orilla poniente de Ciudad Obregón, a la cual llegan los Cumuripeños en 1953. En ese mismo año, un grupo de habitantes toma la decisión de no reubicarse en La Calera, considerando más favorable una loma en la margen derecha del arroyo, a poca distancia del antiguo pueblo. Nace así El Porvenir (de Cumuripa).
La foto que aquí se presenta, tomada en 1966 desde el techo de la primera escuela del nuevo pueblo de Cumuripa, muestra los honores a la bandera realizados por los estudiantes en la plaza del pueblo, realizada de forma circular con bancas alrededor, como en el pueblo antiguo.
En el curso de la década de 1960, la población escolar del nuevo pueblo de Cumuripa aumenta mucho y se hace necesario construir una escuela más grande y mejor equipada. Los vecinos realizan las gestiones ante la Secretaría de Educación Pública, y se establece que la mitad de los recursos para la construcción del nuevo edificio estarán a cargo de la comunidad. Todas las familias realizan un donativo en especie.
Con el pasar de las décadas, algunos de los habitantes, que hoy son personas mayores y que vivieron su infancia y adolescencia en el antiguo pueblo antes de la inundación, empiezan a elaborar memorias de lo que fue el antiguo pueblo, como el croquis que aquí se presenta, realizado por el Sr. Roberto Leyva Gámez (Cumuripa, 1939), que representa un mapa del trazo del pueblo.
Créditos
Investigación, curaduría y redacción: Mirko Marzadro
Fecha: 27/11/2025
Diseño: Olavo Rojas Vega