Ciudad Obregón a través de los mapas
Contenido
Introducción
Ciudad Obregón, cabecera municipal de Cajeme, tiene fama de ser una de las ciudades mejor trazadas de México. Es una de las tantas ciudades fundadas entre el final del siglo XIX y el inicio del XX, en el proceso de modernización del país y de expansión de sus actividades industriales. Estudios sobre la historia del urbanismo la catalogan como una ciudad de tipo agro-industrial (Quiróz Rothe, 2008), mientras que investigaciones propias de la historia económica y empresarial se refieren a esta urbe como agrociudad (Cerutti, 2006). En ambos casos se trata de considerarla una ciudad al servicio del campo. Un polo urbano planificado en 1925 para concentrar servicios para los productores del valle agrícola del Yaqui, en su primera fase de expansión.
Hay dos hipótesis que los obregonenses han hecho suyas sobre el origen del modelo urbano de Ciudad Obregón. La primera lo remite al trazo de Chester, en el norte de Inglaterra, mientras que la segunda lo ve inspirado en Charleston, en Carolina del Sur. Sin embargo, como atinadamente afirma Sergio Anaya, “en Google Maps no se ve similitud en el trazo de ambas con el de Ciudad Obregón” (Anaya, 2019, p. 21). De hecho, se trata de ciudades históricas muy estratificadas y con varias etapas de expansión, de origen romano la primera y del siglo XVIII la segunda.
La exposición está organizada en cuatro secciones. La primera es esta introducción. En la segunda se ofrece una visión muy sintética de la planificación y el primer desarrollo del nuevo valle agrícola del río Yaqui hasta el establecimiento de Estación Cajeme en 1907.
La tercera parte está dedicada a los primeros documentos que permiten apreciar el trazo y uso de suelo de la ciudad entre Plano Poniente y Plano Oriente.
La cuarta presenta mapas que dan cuenta del crecimiento y la articulación de la mancha urbana hasta 1990.
El comienzo de la colonización del Valle del Yaqui
En 1887, en un momento crucial de la prolongada y muy violenta guerra de los gobiernos nacional y sonorense contra las tribus yaqui y mayo, empieza a gestarse la gran transformación de la planicie deltaica de los ríos Yaqui y Mayo en un territorio agrícola bajo riego controlado. En el cuartel militar de Tórim se instala la Comisión Científica de Sonora, que durante más de tres décadas realizaría los estudios y las gestiones administrativas para la colonización agrícola y la organización de los asentamientos humanos.
Los valles de los ríos Yaqui y Mayo, espacios de vida ancestrales para ambas tribus, eran definidos por la élite político-económica decimonónica como la “Mesopotamia sonorense”, haciendo alusión a su gran potencial agrícola y a su capacidad para recibir colonos.
En ese contexto, en 1890 se celebra el contrato entre el Gobierno mexicano y Carlos Conant Maldonado para el deslinde y la colonización de esa vasta área, así como para el aprovechamiento del agua de los ríos mediante la construcción de canales de irrigación.
El mapa, elaborado en Cócorit en 1891, representa el resultado del proceso de medición del área a deslindar y colonizar por parte de Carlos Conant Maldonado, según el contrato que firmó el 22 de agosto de 1890 con el Gobierno Federal. Se pueden identificar los nombres y posiciones de una gran cantidad de asentamientos humanos, la mayoría de los cuales todavía existen, mientras que otros se han despoblado.
En el centro del mapa aparece una línea punteada con indicación de “proyecto de la línea del ferrocarril Sonora, Sinaloa, Chihuahua”, línea cuya construcción iniciaría apenas en 1905, siguiendo un trazo muy diferente, como veremos.
En este mapa, el pueblo de Cajeme, primer nombre de Ciudad Obregón, no aparece todavía, ya que su creación como estación del tren se dará hasta 1907, a lo largo de la que será la línea efectivamente trazada.
Carlos Conant organiza la empresa Sonora & Sinaloa Irrigation Co. (S&SIC) para poder realizar los grandes trabajos de infraestructura hidráulica y de colonización. La empresa no logra cumplir lo establecido en el contrato y quiebra en 1902. EEn el mapa, en color verde, se puede apreciar el terreno de la S&SIC y, con línea punteada, el proyecto de la línea del ferrocarril Sonora, Sinaloa, Chihuahua, con un punto de estación en el cuadrante n. 54.
En dicho punto se fundó Ontagota, que aparece por primera vez en el censo de 1900 como hacienda con 107 habitantes. Es el primer núcleo de población del nuevo valle agrícola del Yaqui, estratégicamente fundado sobre lo que debía ser la nueva línea de ferrocarril, y que debía convertirse en el centro urbano principal del valle, función que finalmente asumirá Cajeme.
En 1907 entra en funcionamiento la nueva línea de ferrocarril Empalme–Navojoa, cuya construcción había sido iniciada en 1905 por la empresa concesionaria Cananea, Río Yaqui y Pacífico. La nueva línea sigue un trazo muy diferente del que se había planteado en 1891. No atraviesa la cuadrícula del nuevo valle agrícola, sino que corre paralela a su trazo, justo en los pocos kilómetros que separan a Esperanza de la nueva estación Cajeme, que ese mismo año entra en operación.
El mapa del trazo definitivo de la nueva línea ferrocarrilera es el primero donde aparece claramente Cajeme, que para el censo de 1910 contaba con una población de 23 habitantes.
El trazo de la nueva ciudad entre Plano Oriente y Plano Poniente
El 3 de abril de 1924 se publica en el Boletín Oficial del Estado de Sonora la resolución de dotación de ejido promovida por un grupo de vecinos de Estación Cajeme. La resolución establece que se expropien 324 hectáreas, propiedad de la Empresa Agrícola Náinari, L.C., a tomarse por ambos lados del derecho de vía del ferrocarril en las inmediaciones de Estación Cajeme, dotando así a los 81 derechohabientes individuados en el censo agrario de terrenos para cultivo y estableciendo también un núcleo de población o fundo legal.
En el mapa, elaborado en Hermosillo en mayo de 1924, probablemente por la Comisión Nacional Agraria, se puede apreciar el proyecto de un fundo legal de 100 hectáreas, posicionado en el bordo del derecho de vía del parque ferroviario.
El fundo legal tiene forma de damero, con manzanas cuadradas de 80×80 m que habrán de repartirse en lotes de 20x40m, orientados en dirección este-oeste. Las calles, todas iguales, son de 20m de ancho.
Este es el primer documento cartográfico donde aparece el trazo de una nueva ciudad, una ciudad para los ejidatarios y sus familias, cuya cuadrícula se adapta al trazo del ferrocarril, orientado perfectamente norte-sur.
Entre 1924 y 1925, la Empresa Agrícola Náinari, L.C., propietaria de toda dicha área, realiza negociaciones con los nuevos ejidatarios y la Comisión Agraria, y logra que todas las 324 hectáreas expropiadas queden en la margen oriente del derecho de vía del ferrocarril, configurándose una división marcada en la morfología de la nueva ciudad, y en su identidad cultural y social, entre Plano Oriente, con su fundo legal ejidal, y Plano Poniente, con su fundo legal y urbanizables que irán creciendo con la llegada de nuevos habitantes, como se verá más adelante.
En mayo de 1925, la empresa del Ferrocarril Sud-Pacífico de México, que se había convertido en la nueva concesionaria de la línea, solicita a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas del Gobierno Federal autorización para realizar espuelas ferroviarias en el Plano Poniente de Estación Cajeme, fuera del área de su derecho de vía.
En el mapa se pueden apreciar las dos hileras de manzanas rectangulares orientadas norte–sur y cortadas a la mitad por callejones que permitirían el paso de las nuevas espuelas del tren.
La posición y tamaño de las manzanas, junto con el ancho de las calles y sus respectivos nombres, permiten entender que se trata del parque industrial de Cajeme. Este es el primer mapa, en orden cronológico, que muestra una parte de lo que será el nuevo fundo legal de Cajeme, cuyo contrato aún no estaba aprobado, pero sí ya planificado.
Se establecen las medidas y ubicación de los lotes que se fraccionan por parte de la Compañía Agrícola Náinari, Limitada Civil, y el H. Ayuntamiento de Cócorit. En dos artículos y nueve cláusulas se estipulan los requisitos, obligaciones y beneficios de las personas que adquieran lotes en el fundo legal de Cajeme, así como el costo, los pagos y las consecuencias por incumplimiento. Se especifican también los lotes que ocuparán las plazas públicas, los edificios municipales, estatales y federales, así como las escuelas para mujeres y para varones.
El 11 de julio de 1925, en el Boletín Oficial del Estado de Sonora, se publica la Ley 213, que aprueba el contrato celebrado entre el H. Ayuntamiento de Cócorit, R.Y., y la Compañía Agrícola Náinari, Limitada Civil, sobre el fraccionamiento y fundo legal de Cajeme, así como el plano relativo a dicho fundo.
El contrato se había celebrado el día 24 de junio y ratificado por el Congreso del Estado en la sesión del 27 de junio. Los considerandos del contrato son tres.
El primero hace referencia al crecimiento espontáneo y sin orden, alrededor de Estación Cajeme, de un centro industrial y comercial destinado a expandirse.
El segundo afirma que fue el Ayuntamiento de Cócorit quien dio indicaciones a la compañía para que realizara el proyecto, y que el nuevo centro debía ser “una población modelo por su trazo de calles, plazas y paseos, y por la distribución de edificios públicos, residencias y establecimientos industriales y comerciales”.
En tercer lugar, el proyecto es considerado ventajoso para los pobladores de Cajeme, quienes podrán obtener legalmente todo tipo de facilidades para la adquisición de lotes, especialmente las clases trabajadoras.
El contrato establecía la urbanización total de una superficie de 551 ha en el Plano Poniente del derecho de vía, a la altura de la estación. En una primera etapa se trazaría y fraccionaría el fundo legal de 100 ha, subdividido en zona industrial, comercial y dos zonas de viviendas. En etapas posteriores se procedería a fraccionar los seis urbanizables que envolverían el fundo legal por los lados sur, oeste y norte, y que sumarían aproximadamente 441 ha (contrato, cláusulas 1era y 2da).
El mapa representa el nuevo fundo legal de Cajeme, tal como se estableció en el contrato entre el H. Ayuntamiento de Cócorit, R.Y., y la empresa agrícola Náinari, L.C. Lleva fecha del 14 de junio de 1925 y es el primer documento cartográfico completo y detallado que permite comprender y visualizar el trazo y los usos de suelo de la nueva ciudad. Se establece una división muy clara de funciones, articuladas en franjas de manzanas paralelas a la línea del ferrocarril.
La primera franja, compuesta por las manzanas 1 a 8, es adyacente a la estación del ferrocarril y tiene uso industrial, facilitado por las espuelas que conectan los lotes al parque ferroviario.
La segunda franja tiene uso comercial y de servicios, y se compone de las manzanas 9 a 26, área en la cual se establecen en el contrato usos específicos para funciones de servicio y esparcimiento en las manzanas 13 y 17.
En la última franja se concentra la zona de viviendas, subdividida en dos partes. La zona obrera se caracteriza por lotes de 162,5 m2 (manzanas 30, 31, 40, 45 y 46) alrededor de una plaza pública. En esa área, el contrato establece un mecanismo que permite a las familias de escasos recursos adquirir solares asequibles.
Terminado su periodo presidencial a finales de 1924, el General Álvaro Obregón, quien estrenuamente impulsó durante su cuadrienio el desarrollo del nuevo valle agrícola del Yaqui, se establece en la famosa Hacienda Náinari, ubicada a 6 km de la estación de Cajeme. En su nueva hacienda, de 4,172 ha, construye un ambicioso sistema de riego mecánico por bombeo, accionado por máquinas de vapor, para poder poner en producción una parte del vasto terreno.
En el mapa, datado en marzo de 1925, aparece también la Laguna del Náinari y el trazo de la cuadrícula de los blocks del Valle del Yaqui. La hacienda abarcaba terrenos hasta la calle Cipreses, que con el tiempo cambiaría su nombre por calle Michoacán.
El ingeniero Alberto Vargas Martínez, en su libro de memorias “El Valle del Río Yaqui y su sistema de Riego” (2004, p. 114), ofrece algunos datos particularmente importantes sobre el origen del plano de la ciudad, que nos permiten entender la forma de los urbanizables planificados alrededor del fundo legal.
El primero es que, en 1924, la Empresa Agrícola Náinari, L.C., aprovechando una depresión natural del terreno que, con la construcción del canal de riego, se había convertido en una laguna, planificó un fraccionamiento urbano alrededor de ese lago, conocido como Laguna del Náinari; proyecto nunca realizado, pero que marcó el trazo de las áreas urbanizables. Como se puede apreciar en el mapa que muestra el fundo legal y los urbanizables de Cajeme, realizado en 1928, se traza una avenida, la Av. Náinari, que debía conectar una nueva estación del tren con el fraccionamiento alrededor de la Laguna del Náinari.
A pesar de que ni la estación del tren ni el fraccionamiento de la Laguna se realizaron, el proyecto marcó la forma de la ciudad, estableciendo como área residencial para habitantes acomodados precisamente las manzanas alrededor de la Av. Náinari, que hasta la fecha es la calle con mejor calidad urbana de toda la ciudad.
En 1928, Estación Cajeme, que recién el año anterior había sido declarada cabecera municipal del homónimo municipio, cambia su nombre a Ciudad Obregón, en memoria del General Álvaro Obregón, asesinado el 17 de julio de ese mismo año.
Entre 1930 y 1940, la ciudad aumenta de 8,469 a 12,497 habitantes, con una tasa de crecimiento intercensal del 3,96%.
El Plano Oriente, es decir, el fundo legal del ejido Cajeme, se convierte en un área estratégica para dar cabida a los nuevos habitantes. Por esta razón, se realizan negociaciones entre el Gobierno Municipal y los ejidatarios, quienes aceptan, en 1934, permutar el área del fundo legal ejidal por una superficie de terreno adyacente de aproximadamente 149 ha, que el Ayuntamiento compra a la Cia. Agrícola Náinari L.C. y a la Cia. Fraccionadora C.L., y cede al ejido.
A partir de la formalización de la expropiación del fundo legal del ejido Cajeme, es decir, del Plano Oriente, el H. Ayuntamiento de Cajeme tarda tres años en realizar las diligencias necesarias para poner a la venta los grandes solares, pudiendo iniciar la venta solamente a partir del 24 de mayo de 1941, fecha en la cual el acuerdo se publica en el Boletín Oficial del Estado de Sonora.
Los solares de Plano Oriente miden todos 1,250m2, es decir, 25x50m. Los solares en las esquinas se ponen a la venta a 0.50 pesos/m2, a razón de ser considerados aptos para instalar comercios, mientras que los interiores se venden a 0.25 pesos/m2.
Entre 1940 y 1950, la población de Ciudad Obregón aumenta de 12,497 a 30,991 habitantes, con una tasa de crecimiento intercensal del 9,54%.
En 1942 se realiza un nuevo contrato entre el Ayuntamiento de Cajeme, la Compañía Agrícola Náinari, L.C., y la Compañía Fraccionadora, C.L., para continuar la urbanización de Ciudad Obregón. En el contrato se establece la creación de una línea de alcantarillado sobre la prolongación de la Av. Náinari, trazando así el Urbanizable n. 6. También se crea el Urbanizable n. 7, con indicación de terrenos a donar al H. Ayuntamiento para la construcción de equipamiento urbano.
En este nuevo contrato se establece que el 25% del valor de los solares a venderse entrará a las cajas del municipio y servirá para dotar a la ciudad de servicios públicos, como alcantarillado, agua potable y energía eléctrica.
El mapa, anexo a la escritura del contrato celebrado entre el Ayuntamiento de Cajeme, la Cia. Agrícola Náinari L.C., y la Cia. Fraccionadora C.L., para continuar la urbanización de Ciudad Obregón, es particularmente relevante, ya que constituye el primer documento cartográfico en el cual aparecen trazados los urbanizables con sus respectivos números, entre otros aspectos.
Este mapa de 1942 es muy diferente de los demás que aparecen en esta exposición, ya que permite visualizar qué tipo de comercios, servicios e industrias existían en la ciudad en ese año. Es también el primer documento cartográfico en el que aparecen contemporáneamente el Plano Oriente y el Plano Poniente, que ya forman parte de una misma administración pública de la ciudad
La expansión urbana hasta el 1990
En la década de 1950 se marcan las dos grandes tendencias de crecimiento de la mancha urbana de Ciudad Obregón: hacia el oeste y hacia el sur.
En esa década, la población pasa de 30,991 a 67,956 habitantes, con una tasa de crecimiento intercensal del 8,14%. La ciudad sigue creciendo por inmigración, pero también una parte creciente de su crecimiento es endógena, ya que los inmigrantes son principalmente jóvenes familias que llegan con hijos pequeños y, además, tienen hijos que nacen en la ciudad.
El mapa que aquí se presenta, elaborado en 1951 por la Cia. Agrícola Náinari, es el primero que muestra la tendencia de crecimiento hacia el oeste. En ese año se trazan las colonias Hidalgo, que aparece como ampliación del Urbanizable n. 7, y también se traza el primer núcleo de la Colonia Ladrillera, que aparece como ampliación del Urbanizable n. 6 y, en otros documentos, como Colonia Cuauhtémoc.
En 1955 nace oficialmente la colonia que asumirá el nombre de Colonia Morelos. La presión migratoria sobre la ciudad hace necesario continuar ampliando la mancha urbana. El H. Ayuntamiento compra a la Sra. María de la Luz Albarrán un terreno de aproximadamente 6,8 ha, lo fracciona y vende los 300 lotes resultantes a precio de costo a familias que carecen de un solar donde instalarse. El terreno es adyacente a la Colonia Ladrillera, prolongando así la expansión urbana hacia la Laguna del Náinari.
En 1956, el Gobierno Municipal contrae un préstamo de 1,120,000.00 pesos, con el cual compra todos los terrenos que conforman la Laguna del Náinari y sus alrededores, e inicia la transformación de esa depresión natural que en ciertas temporadas se convertía en una laguna, en el gran parque urbano de la ciudad.
El croquis que aquí se presenta, aunque no tiene fecha, está relacionado con la compra del terreno para la realización del parque urbano de la Laguna del Náinari en 1956.
Es particularmente ilustrativo, ya que permite visualizar superficies, propietarios y precios de los terrenos adquiridos por el H. Ayuntamiento para la creación del mayor polo de equipamiento urbano realizado hasta esa fecha en Cajeme. En el plano aparece con el número 7 la “Nueva Colonia Ayuntamiento”, es decir, la Colonia Morelos.
Entre 1960 y 1970, la población de Ciudad Obregón aumenta de 67,956 a 114,407 habitantes, con una tasa de crecimiento intercensal del 5,36%.
La presión demográfica sigue siendo alta, y la tendencia de crecimiento de la mancha urbana hacia el sur, más allá de la Cortina de Árboles, que durante 30 años había marcado el límite entre la ciudad y los campos de cultivo, se consolida. A finales de la década de 1950 nacieron las colonias Constitución, Sochiloa y Cortinas, grandes asentamientos que seguirán acogiendo a jóvenes familias durante toda la década de 1960.
El mapa que aquí se presenta, datado en 1965, muestra esta tendencia.
Para las elecciones del Gobierno Municipal de Cajeme de 1970, se hace necesario realizar un estudio para definir cuántas casillas electorales se deben establecer y dónde ubicarlas, ya que la ciudad sigue creciendo rápidamente. En cada casilla vota un número similar de ciudadanos.
En algunas colonias, la densidad de población es más alta que en otras, lo que implica que la ciudad se divida en áreas de tamaños diferentes ya que en las colonias céntricas vive una gran cantidad de población, mientras que en las nuevas colonias periféricas todavía hay lotes baldíos y familias menos numerosas.
Todo esto está representado en el mapa electoral de 1969 que aquí se presenta.
Para la década de 1970, no disponemos todavía de ningún mapa que represente la expansión urbana. En esa década, la población de Ciudad Obregón aumenta de 114,407 a 165,572 habitantes, con una tasa de crecimiento intercensal del 3,77%. Todavía llegan muchos inmigrantes, aunque en menor proporción respecto al crecimiento natural.
Entre 1980 y 1990, la población pasa de 165,572 a 219,980 habitantes, con una tasa de crecimiento del 2,89%, en constante disminución, tendencia que se mantiene hasta la actualidad.
Este último mapa, que cierra la exposición, muestra la expansión de la ciudad hasta ese año.
Créditos
Investigación, curaduría y redacción: Mirko Marzadro
Fecha: 27/11/2025
Diseño: Olavo Rojas Vega